UN POCO DE HISTORIA

Breve reseña histórica del Colegio Santa Marta (ex Inmaculada de Concepción

  • Corría el año 1880 cuando el país recibía la visita de la madre Sor Paulina Von Mallinckrodt, quien durante su estadía en el sur de Chile manifiesta su deseo de que la ciudad de Osorno tenga un espacio educativo para la orden religiosa de la Inmaculada de Concepción. Es así como 22 años más tarde, precisamente en 1902, se comienza a cumplir su deseo y es así como nace lo que será el actual colegio Santa Marta de Osorno.

    En este primer establecimiento educativo dependiente de la congregación religiosa de la Inmaculada de Concepción se van a formar las primeras 16 alumnas de la historia del establecimiento, quienes estarán bajo la tutela de 5 religiosas que se encargaran de impartir su educación de la manera más íntegra posible, mezclando contenidos educativos junto con enseñanzas valóricas que marcaran la identidad de la educación del colegio durante este primer año de existencia.

    Transcurridos los primeros años de enseñanza, el colegio se comenzó a enfrentar a uno de sus primeros problemas, y es que a medida que transcurrían los años la demanda de matrículas y el aumento del alumnado iban en aumento. Tanto es así que para el año 1908 la matrícula del colegio aumentará notablemente, llegando a las 200 alumnas por sobre las primeras 16 que habían comenzado su enseñanza 6 años antes.

    Con el correr de los años es tanto el aumento de alumnas y la demanda de matrícula, que el establecimiento se hace pequeño y la congregación decide arrendar otra propiedad en calle Cochrane para poder acoger al cada vez mayor número de alumnas. Sin embargo y a medida que pasaba el tiempo se iba acrecentando un fuerte deseo de contar con una propiedad propia para el establecimiento, para así dejar de depender del pago de arriendos, y encontrar un lugar fijo donde establecerse, por lo que luego de un gran esfuerzo económico y gracias a la incansable capacidad de ahorro de la congregación, el día 21 de octubre de  1913 se pondrá la primera piedra del actual colegio ubicado en calle Matta con Amthauer y que alberga hasta los días de hoy a nuestro establecimiento.

    Este acontecimiento será celebrado por la comunidad con una misa a cargo del obispo Augusto Klinke quien bendice la primera piedra de la primera etapa de esta construcción. Esta obra estaría terminada en febrero de 1914, sin embargo cinco meses más tarde y más precisamente el día 28 de agosto del mismo año, a eso de las 3 de la mañana un incendio (del que nunca se pudo conocer la causa de su origen), acabará con la construcción del nuevo colegio en cenizas. En este punto es importante recordar  que durante este incidente resultó fallecido el voluntario de bomberos Juan Lagos, quien se convertirá en el primer mártir de bomberos de la ciudad de Osorno y quien es recordado hasta los días de hoy, incluso con una calle que lleva su nombre.

    Sin embargo el colegio se podrá volver a levantar, gracias a una extensa campaña de ayuda y de recolección de dinero y enseres, en la cual la comunidad demostrará su afecto por la labor abnegada de las religiosas del colegio. Es así como se comienza a recolectar la ayuda que va  desde muebles, hasta vestuario y comestibles.

    Ante esta situación la congregación decide arrendar otro espacio, para así poder reanudar las clases. Al año siguiente se comenzará a construir otro inmueble con cimientos más firmes que el anterior, y es precisamente ese edificio el cual nos alberga hasta los días de hoy.

    En lo administrativo la congregación de la inmaculada de concepción dirigirá  el colegio desde 1902 a 1966, período en el cual la congregación se hace cargo del colegio y de dos escuelas, la primera es la escuela de niñas María Goretti y la segunda será la escuela de varones San Gabriel, las que serán de carácter gratuitas y se encargarán de seguir la labor de la congregación de la inmaculada de concepción en Osorno.

    Para el año 1934 el colegio sufre un fuerte terremoto, sin embargo la nueva estructura logra soportar bien este episodio telúrico y las hermanas de la congregación realizan campañas de colecta de bienes para ayudar a quienes se vieron afectados por este desastre. Para 1935 la congregación continuará con su misión educativa y a la par comenzará a realizar una serie de trabajos durante todos los días domingos, en los cuales se trabaja en la ayuda de los más desposeídos de la ciudad. Además este mismo año se abrirá una escuela parroquial orientada entregar instrucción religiosa a cerca de 200 niños de escasos recursos.

    Para 1938 el colegio recibe una de las visitas más ilustres de sus 100 años de historia, y es que es durante este año, el colegio es visitado Gabriela Mistral quien visita y recorre nuestras dependencias en las cuales se dedica a compartir con alumnas y hermanas distintas poesías y cantos, los que en su mayoría están dedicados a su persona.

    Con el correr de los años la congregación se fortalece y comienza a crecer, es así como para 1941 se renueva la capilla del colegio y para 1946 se inaugura el primer gimnasio del establecimiento.

    Para el año siguiente la congregación se ocupará de realizar una campaña destinada a ir en ayuda de los pobres de Alemania (1947), luego de que este país fuera azotado por una de las catástrofes más terribles que vivió el mundo durante el siglo XX, la segunda guerra mundial.

    En el plano local el colegio continuará creciendo y para el año 1948 comenzará un proceso de ampliación de su infraestructura. Sin embargo hay que recalcar que este crecimiento no estaba ligado solamente a lo material, sino también a lo académico y prueba de ello es el hecho de que para el mismo año alumnas del colegio obtienen los puntajes en bachillerato más altos del país.

    Un año más tarde en 1949 el colegio celebrará el centenario de la congregación de las hermanas de la Inmaculada de Concepción y para 1952 se celebrará el cincuentenario del colegio, en el cual se conmemora la educación sobre más de mil alumnas de distintas generaciones que han ido forjando la identidad religiosa del establecimiento.

    Para los años siguientes las cosas no serán tan fáciles, pues el establecimiento y la congregación deben afrontar distintas situaciones de catástrofe que azotaron a la ciudad, algunas de ellas serán la epidemia de influenza que sacudió Osorno en 1957 y el gran terremoto de 1960 ocurrido en Valdivia y que es considerado hasta hoy como el movimiento sísmico más fuerte registrado por la humanidad.

    Sin embargo la congregación y el colegio continuarán con su labor y prueba de ello es que desde 1963 en adelante se llevarán a cabo distintas campañas de ayuda como “el día del kilo”, en el cual se recolectan donaciones para brindar almuerzos a escuelas gratuitas.

    También se realizaron  campañas como las llamadas “fonolitas”, la cual iba en ayuda directa de las familias más necesitadas de Osorno, además de la campaña del libro para apoyar el proceso nacional de alfabetización por el que estaba pasando el país durante la década de los 60’s, por último cabe recordar la campaña “calcetín”, en la cual se buscaba donar ropa en buenas condiciones para los más desvalidos de la ciudad.

     

    Para 1964 se recibe otra gran visita en el establecimiento, y es que en este año el colegio recibe la visita del cardenal Raúl Silva Henríquez, quien oficia una misa en la capilla nuestro mismo establecimiento. Este mismo año se recordará el cincuentenario de la muerte del bombero Juan Lagos, durante el incendio que destruyó el colegio en 1914.

    Para 1968 la congregación de la Inmaculada de Concepción pasará a llamarse Colegio Santa Marta y a los siguientes dos años, específicamente un 7 de mayo de 1968, 4 alumnas celebraran a conformación del primer centro de alumnos del colegio.

    Cabe mencionar que durante todo este tiempo las alumnas realizan actividades orientadas a fomentar el deporte entre sus compañeras, como también distintas campañas para adquirir libros y textos para la biblioteca.

    En 1969, el colegio tiene el agrado de recibir a la reverenda madre vicaria Caterina Talenti, y durante el mismo año el obispo de Osorno Monseñor Francisco Valdés, visita al Papa Paulo VI quien envía su bendición a toda la comunidad de nuestro sur de Chile.

    Luego de tres años, se desarrollara una misa con el Nuncio Apostólico del papa durante el cuarto centenario del Monasterio de Santa Isabel de Osorno (primera comunidad de monjas establecida en Chile).

    Para 1972 las alumnas del colegio destacan en actividades como Voleibol y distintas competiciones deportivas, aunque la labor social del alumnado nunca queda de lado y prueba de ello es que en 1974 se lleva adelante la campaña de invierno en la cual son las mismas estudiantes quienes confeccionan distintas prendas de abrigo para ir en ayuda de los mas desvalidos de Osorno.

    En 1981 y frente al panorama internacional, el colegio se hace presente en los mensajes de esperanza y apoyo al Papa Juan Pablo II, victima de un atentado en su contra. De igual manera y durante el mismo año las alumnas del establecimiento siguen trabajando para ir en ayuda de los mas necesitados de la comunidad, eso queda en evidencia cuando se revisan los archivos y documentos que datan las importantes campañas de ayuda de las alumnas de nuestra congregación, que en muchos casos quedaron como anónimas participes de una labor que engrandece el espíritu de nuestro colegio Santa Marta.

    Para el año 1982 nuestra comuna sufre una muy lamentable pérdida, y es que este mismo año muere el primer obispo de Osorno Monseñor Francisco Valdés Subercaseau, por lo que nuestra congregación se suma al dolor de esta terrible perdida.

    Al correr la década de los años 80´s, nuestro colegio llevará adelante distintos trabajos de ayuda a los menores de mas escasos recursos, en estos trabajos, se apadrinaban comedores, se entregaban víveres y ropa a menores de los hogares mas pobres de Osorno.

    Para 1983, nuestro colegio continuará creciendo y prueba de ello será la inauguración del pabellón construido para educación básica, cuyo financiamiento comenzó en 1977 y fue obra del aporte de los padres y apoderados de la misma comunidad Santa Martina.

    Es así como la comunidad del colegio Santa Marta se ha ido enfrentando a distintas situaciones, las  que entrado el nuevo milenio se han transformado en oportunidades para fortalecer la misión que este colegio comenzó hace mas de 100 años.